BOLONIA

a

Francisco Vírseda García

A pesar de haber transcurrido una década del lanzamiento del Proceso de Bolonia – ambicioso proyecto de reforma de la enseñanza superior en Europa – es necesario que el número de ciudadanos europeos con estudios superiores pase del actual 33 por 100 al 40 por 100 en 2020. En la actualidad son 5º los países que forman parte de este Espacio Europeo de Educación Superior.

La idea de Bolonia es convertir la enseñanza superior en algo más atractivo para los ciudadanos mediante un sistema universitario en tres ciclos: grado, máster y doctorado, con calidad garantizada y con el reconocimiento mutuo de diplomas y períodos de estudio.

Los grados universitarios– Sustituyen a las actuales diplomaturas, licenciaturas, ingenierías técnicas y superiores. Sus planes de estudio corren a cargo de las Universidades y para poder impartirlos deben ser aprobados por la Agencia Nacional de Calidad y Acreditación (ANECA) y verificados por el Consejo de Universidades e incluidos en el Registro de Universidades, Centros y Títulos con autorización del gobierno autonómico correspondiente. Todos los grados deben pertenecer a una de estas cinco ramas de conocimiento: Artes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas o Ingeniería y Arquitectura. La mayoría de las carreras de grado duran cuatro años y tienen una carga lectiva de 240 créditos ECTS, los nuevos créditos europeos.

El máster.- Concluido el grado pueden continuarse estudios cursando un máster oficial. Todos los másteres oficiales tienen uno o dos años de duración (entre 60 y 120 créditos) y sólo pueden impartirse en Facultades o Centros adscritos a Universidades.

El doctorado.- Es el tercer ciclo de las enseñanzas universitarias y se compone de un período de formación en el que el estudiante debe realizar uno o varios másteres oficiales o bien actividades específicas, y un período de investigación. Esta última etapa finaliza con la elaboración de una tesis doctorado.
El nuevo sistema educativo pretende que cada alumno sea el protagonista e su aprendizaje y no adquiera sólo la teoría sino las habilidades específicas para mejorar su acceso al mercado laboral. Para lograr este objetivo, el contenido de cada asignatura se mide a través de un nuevo Sistema de Transferencias de Crédito Europeo (ETCS). Cada crédito ETCS equivale a unas 25/30 horas de aprendizaje y miden el tiempo que el alumno dedica no sólo a la asistencia a las aulas sino también a la realización de seminarios, el tiempo de estudio, los períodos de prácticas, los trabajos de campo, etc. de tal forma que los exámenes ya no tienen tanto peso en la nota final, sino que se tienen muy en cuenta las prácticas y los proyectos que los estudiantes realizan para cada asignatura.

A corto plazo el objetivo prioritario de las Universidades españolas debe ser la plena adaptación de las carreras a las exigencias del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES). Y debe hacerlo con la calidad y competitividad necesarias, con mejor financiación y visión internacional.

Comparte:
  • Print
  • email
  • RSS
  • Google Bookmarks
  • Facebook
  • Twitter
  • LinkedIn
  • del.icio.us
  • Digg
  • PDF
Esta entrada fue publicada en Opinión y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>