Los errores de los aspirantes fueron determinantes en Aragón, Castilla y León, Madrid y Murcia. Las faltas de los docentes suponen un tema espinoso y casi nadie quiere manifestarse en público. Salvo en Murcia, donde el 85% de los aspirantes a profesor no superó la primera fase, la de conocimientos, y donde su consejera de Educación, Adela Martínez-Cachá, afirmó: “Ningún padre ni madre quiere tener un docente para su hijo con faltas de ortografía”. Los suspendidos cargaron contra ella en la Red, corrigiendo algún queísmo o falta de preposición en sus tuits. Amparo Medina Bocos, profesora jubilada de Lengua del instituto madrileño Ramiro de Maeztu, es pesimista: “En España no entendemos que la lengua es un patrimonio que debemos cuidar. Leer más
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