Desde hace tiempo la FP ha sido la asignatura pendiente de revisión y adaptación a los nuevos tiempos. Parece que existe voluntad decidida a emprender un cambio que incentive al alumnado y dé esperanza al entorno empresarial. Las líneas maestras que marcan, según el Ministerio, la nueva etapa para la FP y reguladas en la Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, son estas:
- Se desarrollará investigación aplicada en una red nacional de 50 centros que cumplan unos criterios de calidad. Estos centros recibirán financiación.
- De la cotización a la Seguridad Social de los alumnos el Estado abonará el 95%
- Dos modálidades: 1) FP general con hasta el 35% de prácticas en empresas. 2) FP intensiva con contrato de formación y más del 35% de prácticas.
- El alumno cursará los módulos relacionándolos para superar los retos que se encontrará en la empresa.
- Se creará un registro con el currículo formativo-laboral del alumno que acredite sus competencias.
- Organismos independientes podrán realizar evaluaciones aleatorias.
- Habrá una memoria estadística que refleje la relación entre los títulos otorgados y empleos conseguidos junto a la demanda en el mercado de trabajo.