Repetir no solo no mejora el rendimiento, también rompe los lazos sociales del alumno y lo aísla dentro del aula

MAGISTERIO Diego Francesch  Jueves 3 de julio de 2025

Un estudio publicado en la Revista de Educación, después de repetir, los estudiantes tienen menos amigos y más enemigos: los efectos sociales negativos de la repetición apenas se atenúan con el tiempo.

Los investigadores han comparado a estudiantes repetidores con compañeros idénticos en características académicas y personales –“gemelos estadísticos”– que no han repetido. Los resultados son claros: los alumnos que repiten son menos populares, tienen menos amistades de calidad y aparecen más en redes de enemistad dentro del aula. Pero no solo tienen menos amigos, sino que los pocos que tienen no forman grupos cohesionados, a diferencia del resto de estudiantes. Por el contrario, sus enemigos suelen ser amigos entre sí, formando una especie de “clúster de odio” que intensifica el aislamiento social del repetidor.

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