La libertad de educación debe hacer compatible la libertad de elección de centro educativo con la igualdad de oportunidades de las familias para ejercer esa libertad, y de todo el alumnado para poder elegir libremente que quiere ser y hacer en su vida para participar plenamente en una sociedad democrática, teniendo las mismas oportunidades que les da una educación de calidad.
Mientras continúa la polarización política en el debate educativo, para convertirlo en rehén de la lucha partidista, la calidad se ha ido empobreciendo, abundándose en falsas dicotomías aparentemente irreconciliables (diversidad-libertad) y de lucha de legitimidades (pública-privada concertada). LIBERTAD DE ENSEÑANZA
